El espejo, el tema de nuestro tercer monográfico.
El espejo como reflejo. Una característica de connotaciones casi mágicas que el individuo ha cargado de significación desde tiempos mitológicos. El espejo como objeto, que representa fiel aunque inversamente lo que se le sitúe delante y que, por tanto, la psicología ha asociado a la búsqueda y la reafirmación de la identidad. También el arte, que además lo ha utilizado como recurso estético, como lo han hecho el cine y la literatura. Un objeto que es, además, un material de propiedades asombrosas y que, como tal, está siendo revisado por los diseñadores contemporáneos.
Éstos han sido algunos de los atributos del espejo que ha revisado la versión impresa de nuestro número dos. Un número con once contenidos de los que hemos seleccionado dos para esta versión digital. En el primero, Ana Laura Aláez, artista multidisciplinar, juega a romper la belleza en una serie de fotos para The Creator Studio. En el segundo, FL@33, un estudio de comunicación visual londinense, se basa en el test psicológico de manchas de tinta de Rorschach para llegar a unas imágenes simétricas cargadas de poesía.