Parece que todo en nuestro entorno tiende a la dualidad. Que la naturaleza busca el equilibrio por medio de los opuestos. Que cuando pensamos en un estado, concepto o género inevitablemente encontramos su contrario. Orden y caos, nacimiento y muerte, mujer y hombre… Un número incontable de elementos tienen otro inverso con el que equilibrarse. Estos contrarios se definen mutuamente; se explican el uno al otro, se justifican y juntos dan sentido a la unidad. Si no existiera la sombra no comprenderíamos la luz, si no supiéramos qué significa final no entenderíamos el concepto de inicio.
El nuestro es un universo dual de días y noches, de ruido y silencio, de blanco y negro. Pero es también un mundo de matices, de grises y claroscuros. Porque las cosas evolucionan hacia sus contrarios: "Las cosas frías se calientan, lo caliente se enfría, lo húmedo se seca, lo reseco se humedece" (Heráclito). Por tanto, implícitamente hay ilusión en la realidad y realidad en la ilusión, pasión en la razón y razón en la pasión, verdad en la mentira y mentira en la verdad.
Todos estos conceptos que rodean la idea de dualidad han dado lugar a nueve contenidos en la edición impresa, que reproducimos íntegros en la película de Flash al inicio de esta editorial. De ellos seleccionamos dos para la versión web: "Hombre / Máquina" por Power Graphixx y "Ángel / Demonio", en el que José Carlos Suárez analiza la obra de Mark Ryden, Marion Peck y Ray Caesar. Son trabajos que intentan contestar las preguntas que nos plantean las dualidades. Quizás las respuestas traigan consigo nuevos interrogantes. Ironías de la dualidad.