Adicciones. Un tema inacabable, tan inabarcable como personal es la búsqueda del placer. Tan universal como la propia especie humana. Tabaco, alcohol, sexo, religión, moda, poder, dinero, trabajo, fútbol, noche, juego… Una lista interminable en la que, además de las obvias, existen maneras de delectación más singulares, más sugerentes por lo personales. Adicción al color, a la forma, a la luz, a la sencillez, al equilibrio, a la novedad, al carácter de dibujo que adquiere la letra sobre el papel.
Nuestro número uno está dedicado tanto a un tipo de dependencias como al otro. Reflexiones, más o menos profundas, en forma de obra sobre aquella actitud o hábito que no podemos o no queremos evitar. En la versión web os ofrecemos dos de ellas. Dos tratamientos que utilizan respectivamente dos características distintivas: la elegancia, el primero; la inteligencia, el segundo.
El primer contenido, pertenece al grupo de las dependencias incuestionables. Se trata de una ilustración de José Luis Merino, que interpreta la adicción según la definición estricta del término y expresa poéticamente su concepto universal utilizando “Las flores del mal” de Baudelaire. El segundo, a cargo del estudio creativo anglo-escandinavo Non-format, pertenece a las adicciones subjetivas: la adicción al color. Non-format huye del acercamiento simplista al tema y en lugar de una obra cromática sin trasfondo, propone un contenido que parte de la imperiosa necesidad de búsqueda que lleva implícita la adicción.